

materia sacra
retiros ceremoniales en Sicilia


"Las ruinas hablan, y es en las cuevas y en los yacimientos que encontramos la verdad, el origen, la raíz de la vida orgánica oculta, latente debajo de las capas de colonización. Tomar contacto con esas formas es tomar contacto con esos valores."
Paloma Todd Montes

“Materia” viene de la misma raíz que “Mater”, madre.
Uno de los mayores daños que ha producido la religión dominante es hacernos creer que de alguna manera, para ser buenas, teníamos que despreocuparnos de la materia para tender al espíritu. Creer que esta vida terrenal es un sufrimiento necesario para pasar a otro plano más grato. Asumir que nuestro cuerpo y sus deseos, sentidos y sentires son un engorro para la pureza de nuestra alma.
Paradójicamente el movimiento espiritual contemporáneo cae a menudo en la misma trampa. Hablamos de “elevarnos”, de “trascender". Con el riesgo de quedarnos tan fuera del cuerpo-corazón-tripa que empezamos a vivir en nuestra cabeza. Y claro, nos sentimos descolocadas.
Las culturas ancestrales europeas tenían claro que la Tierra era Madre, y por lo tanto, la veneraban. Tenían claro que ellas mismas eran parte de esa materia en eterna mutación. Cómo la Luna, tenemos ciclos. Todo se repite y todo cambia.
A veces nos convencemos de que algo está perdido sólo porque la mayoría de la gente no habla de ello. Pero esa memoria de lo sagrado, esa conexión primordial perdura en lugares que recibieron ofrendas y rezos durante siglos.
Y es allí donde quiero invitarte.
No para que leas un libro, sino para que experimentes, en tu cuerpo, el despertar de ese recuerdo.
Regaremos las semillas para que salgan raíces. Para que esas raíces se vuelvan fuertes y se entretejan entre todas. Y despierten la memoria de nuestro territorio antiguo, habitado y sagrado.
Porque somos las que estábamos esperando. La Tierra lo sabe. Y tú lo intuyes, aunque te cueste creértelo.

Rito
En nuestros peregrinajes, nos movemos fuera de los circuitos turísticos. Conectamos con lugares que han sido sagrados durante siglos. Nuestro caminar despierta esa memoria antigua en nuestras células.

Comunidad
Nuestra iniciación es el gesto cotidiano consciente, venimos juntas a conectar con la sabiduría de la vieja Europa, ese antiguo animismo que veía lo divino en todo, que se reconocía parte de ese Todo, y de la Gran Madre Creadora.
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Memoria
Volvemos a una espiritualidad con raíz, que nos permite estar presentes en nuestro diario vivir, con la conciencia de nuestro valor, responsabilidad y poder. No venimos para evadir, venimos para encontrarnos.